Mentiras, no se puede hablar sólo un poco de Julio Cortázar, y es que no solo era escritor, era un traductor, poliglota, maestro del relato corto y la prosa poética, viajero, amante del mundo y sus cualidades, un investigador imparable.
Su muerte hace ya muchos años, sigue sin parecer real, porque Cortázar suena en las conversaciones de oficina, en las cartas románticas y los ensayos universitarios, en las críticas políticas, en la burla burguesa, en las pasiones nocturnas, Cortázar es un respiro agradable, es un maestro de la pluma, de las letras, de la crítica.
Pocas
veces le hago reverencia a un autor como Cortázar, sobre todo porque después de
leer Rayuela, no creí que su genero distara mucho en sus obras, sin embargo
Historias de Cronopios y de Famas, es un libro sarcástico, crítico, cómico en algunos
relatos, e incluso tosco.
Me atrevo a
revelar mis opiniones porque la vida es muy corta como para andar guardando
criticas; por eso sin miedo a herir susceptibilidades, Cortázar es un majadero,
con lengua dulzona.
Recuerdo que
hubo una frase que me acarició la conciencia a tal grado que quise estrellar el
libro contra la pared y romperlo, me sacudió la realidad, con la crudeza
mecánica de un acto de lo más común, "El llanto medio ordinario consiste en una
contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y
mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno
se suena enérgicamente", por qué tenía yo que leer eso y perder todo el conjunto de emociones que
le rendía yo al llanto, y no es que uno ignore que es una reacción orgánica,
pero, después del disgusto me inquieto saber que más violentas verdades estaba
dispuesto a señalar de la vida y terminé queriendo al libro por su
crudeza.
No es la quinta
sinfonía, ni el santo grial lo que vas a descubrir en las páginas de este
libro, es la vida en estado puro, la humanidad como una maquina de piezas
imperfectas, la fatídica certeza de que no eres eterno, ni brillante, ni
perfecto, eres uno más, en la maza de gente compartiendo un espacio terrestre.
De cualquier
modo, jamás nos tomamos el tiempo para ver esos minúsculos detalles de
nuestras actividades diarias, nuestras capacidades dóciles o fieras, ni como
nos vemos a través de los ojos de un crítico literario.
Me gustó su
juego, quise jugar con él durante todo el libro, me entusiasmé en mirar la
complejidad de las cosas más simples y salí campeona de las tonterías de una
rutina diaria.
El miedo, pues
sí, es el miedo lo que más me ha gustado de los reclamos de Cortázar, y cito , "Te regalan el miedo de
perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa"; en el libro hace referencia a
un reloj, pero me ha tocado las fibras de todas las cosas a las que les tengo
apego y claro, padezco ese maldito miedo, que viene como bono adicional del
vendedor en la caja de consumos.
Pero de todos
los relatos, mi favorito fue aquel que menciona la capacidad de abstracción, "pese a lo cual conservo algún
sentido del humor y especialmente una notable capacidad de abstracción, es
decir, que si no me gusta un tipo lo borro del mapa con sólo decidirlo, y
mientras él habla y habla yo me paso a Melville y el pobre cree que lo estoy
escuchando"; y sin mentir a
tu conciencia, lo haces muy a veces y si es posible es tu arma contra la rutina
laboral, social y médica.
En pocas
palabras esta es mi sincera opinión, si quieres tener la tuya, pues lee el
libro, pero sobre todo disfrútalo.
feliz 2015 y eso
lo digo con verdadero amor
✿ KIKI ❤